Series que no eligieron bien a su personaje principal

Si bien el personaje principal es quien carga con el peso de la historia, los secundarios sí que alimentan el relato y ayudan a que salga a flote, avance la trama y se enriquezca el todo.

El problema es cuando un personaje principal no es ni el más dinámico ni el más interesante ni el más relevante.

En este caso, en estas series, parece que la persona a la que eligieron como centro de la narrativa no era el personaje adecuado para este trabajo.

Once upon a time


Todo comienza cuando Emma Swan llega a Storybrooke. Como salvadora, toda la magia comienza a girar en torno a ella, pues es Emma la encargada de romper la maldición y descubrir el mundo fantástico que se esconde detrás de todo. Regina sin embargo, siempre fue un personaje más interesante, su arco de redención la llevó de ser la villana de la historia a la heroína indiscutible y todo giro narrativo siempre estaba relacionado de alguna forma con ella. Más bien entonces, siempre se trató de la vida de Regina, por mucho que quisieran que creyéramos que Emma era la protagonista.

The Blacklist





No por nada el papel de Reddington lo tomó un actor de la talla de James Spader. El motivo es obvio, Raymond es la batería que mantiene vivo al relato. En realidad el show tiene casi como un protagonismo a dúo, Elizabeth Keene junto con el criminal que la solicita su presencia para iniciar una investigación a cargo de atrapar a los hombres y mujeres más buscados y peligrosos alrededor del mundo. Lo cierto es que el personaje de ella es tan frustrante como vacío y la mayoría de las veces uno se pregunta si no está de sobra. El misterio sobre la relación entre ambos era desgastante y cuando al fin se reveló la verdad, por lo menos ahora Keene resulta más vibrante, algo que tardó mucho en llegar.

Gossip Girl





La elite de Manhattan tomaba el verdadero papel clave en esta serie adolescente, pero quien se supone estaba a la cabeza de todo era Serena, interpretada por nada menos que Blake Lively. Blair Waldorf, no obstante, la actriz Leighton Meester, fue convirtiéndose en favorita de la audiencia porque era más interesante y audaz que la otra, quien muchas veces fue calificada como simple y aburrida. Se suponía que la gente debía estar pegada al televisor esperando saber qué pasaba con Serena y compañía, pero la verdad es que cada capítulo los fans se encantaban sintonizando para ver las aventuras de Blair, y compañía.

Malcom el de en medio





Está claro que era una historia de familia contada a partir del punto de vista de uno de los hijos, Malcom, lo que podría hacer difícil que él no fuera el protagonista; complicado pero no imposible. Analizándolo, cuando el show se centraba en Hal era mucho más divertido, entretenido y memorable. Otra cosa hubiera sido si el programa, incluso manteniendo como narrador a Malcom, se hubiera centrado más en las angustias, travesías y complejidades del padre como personaje principal. Era un show cómico familiar pero el enfoque en Malcom y su vida, creciendo como adolescente, a veces dejaban huecos o no resultaba tan divertido como en otros escenarios.

How I met your mother





Mucha más gente odiaba a Ted y amaba a Barney de lo que podemos imaginar. El joven protagonista era más pasivo que otra cosa y resultaba el integrante de este grupo de amigos más olvidable y menos indispensable (si no fuera porque estaba narrando a sus hijos ‘cómo conoció a su madre’). Barney por otro lado era divertido, único, irreverente, carismático y con un arco que lo llevó de fiestero empedernido a quien no le importa nada, a amigo leal y confiable que crece como persona con el paso del tiempo. Barney cambió sin que su personaje se convirtiera en alguien quien no es, que es más de lo que se puede decir de Ted Mosby.

The Walking Dead





Rick Grimes dejó de ser el verdadero centro de atención de los fans desde hace mucho tiempo; tal vez desde siempre. Daryl Dixon por su parte se ganó seguidores desde el primer día que apareció en pantalla. El tipo de show en efecto parece funcionar mejor si se pone al frente a un anti-héroe, que es el papel de Daryl desempeñó desde siempre. Sin la presión de ser el ejemplo a seguir y el ‘bueno’ de la historia, Daryl, y Norman Reedus quien lo interpreta, lograron divertirse a sus anchas con su historia, lo que poco a poco le hizo ganarse aplausos y el gusto de la gente. Y lo que a, miso tiempo nos hace preguntarnos si no es mejor que él sea el verdadero centro de la serie.

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