Body Horror: El lado grotesco del terror

La pubertad y el Body Horror nos enseñaron lo aterrador que son los cambios en nuestros cuerpos
Nosotros, como seres vivos, estamos conscientes de nuestros cuerpos y de casi todo lo que le pasa, por lo que cuando nos lastimamos o sufrimos de alguna condición que se manifiesta de alguna manera con nuestra carne y huesos nos preocupamos y sentimos miedo, inconscientemente temiendo que podamos perder esa parte del cuerpo o morir. Nuestro miedo a la modificación de nuestra parte física es la esencia de un subgénero muy peculiar del cine de terror: el Body Horror.



El género se caracteriza por la representación de algunas violaciones al cuerpo humano, ya sean modificaciones, mutilaciones, enfermedades, agresiones o relaciones sexuales inusuales, y generalmente grotescas. El término fue acuñado en 1990 por el escritor Phillip Brophy para describir el tropo que consistía en desfigurar el cuerpo humano, clasificándolo como un subgénero emergente dentro del cine de terror, aunque en muchas ocasiones comparte elementos con la ciencia ficción, específicamente, con el Cyberpunk.



El término es relativamente nuevo, pero desde tiempos inmemorables han existido obras literarias y cinematográficas que cumplen con los requisitos, particularmente la novela del siglo XIX Frankenstein y películas de los años 50 como The Blob y La Mosca.



El Body Horor es muy popular en Japón, lugar en donde se han producido obras maestras del género como Tetsuo:The Iron Man y Akira. En ambos títulos, el Body Horror fue utilizado como metáfora para representar fenómenos cotidianos de una manera bastante perturbadora.





El propósito del género es incomodar al espectador y eso se logra al lograr que el espectador sienta empatía con las víctimas o se llegue a conscientizar a las personas de que hay que cuidar y apreciar nuestro cuerpo, ya que cualquier rasgo fuera de lo que se considera normal, sea doloroso o no, puede tener repercusiones psicológicas en nosotros.



El deterioro mental es un tema intrínseco en la mayoría de las cintas del género, y David Cronenberg es un experto en eso. Cronenberg se especializa en l las mutaciones y alteraciones del cuerpo humano, dirigiendo más de 5 películas que cuya temática el Body Horror, pero cada una tiene un toque único y original.

En 1986 Cronenberg lanzó un remake de La Mosca, la cual fue éxito crítico y comercial y no sólo es considerada mejor que la original, sino que también es aclamada como uno de los mejores ejemplares del cine del terror, en donde, el Body Horror es claramente visible.



Existen algunas películas que no son consideradas del género, pero que utilizan algunos de sus elementos, una claro ejemplo son las entregas de Alien cuyos Xenomorfos usan nuestro cuerpo para completar su metamorfosis y oficialmente nacen cuando atraviesan nuestro pecho y evacuan nuestro cuerpo que les sirvió de incubadora.



Lo grotesco es otra de sus características clave, por lo que no es apto para personas nauseabundas o para quienes hayan comido recientemente, pero para los fanáticos del terror, entre más asquerosa, desagradable y sangrienta sea una escena, mejor.



El Body Horror brinda una perspectiva única que difícilmente puede ser emulada, ya que nada puede ser tan traumático para nostros de la decadencia o transformación involuntaria de nuestro cuerpo, por lo que nuestro miedo es un mecanismo de defensa detonado por nuestra proyección en la víctimas, y eso es lo que una película de terror nos debería provocar: pavor ante la posibilidad de travesar por la misma situación.

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