Paul Stephani: El asesino de la voz llorosa

Escuchar a un hombre llorar por los asesinatos que cometió no es patético, es aterrador
A los criminales les encanta provocar a la policía, desde insultarlos en sus caras hasta declarar información falsa a propósito, pero entre los asesinos seriales existe una tendencia que consiste en llamar a la comisaría para ya sea burlarse, dar información o como lo hizo Paul Stephani, llorar mientras se arrepentía, razón por la que es recordado como el Asesino de la voz llorosa.

Paul Michael Stefani nació el 8 de septiembre de 1944 en Austin, Minnesota y vivió ahí durante toda su vida. Aunque no se saben muchos detalles sobre su vida personal, se sabe que era una persona relativamente normal, por lo que él nunca fue sospechoso de las atrocidades que confesó a los oficiales.



Sus ataques comenzaron el 31 de diciembre de 1980 cuando él atacó violentamente a una mujer tras una fiesta de año nuevo. El ataque fue reportado por él mismo, avisando con una voz llorosa a las autoridades.que había una mujer herida. La víctima sobrevivió al ataque pero sufrió heridas cerebrales.



Luego de haber asesinado a su segunda víctima, una estudiante de 18 años, Paul llamó sollozando a la policía y les preguntó si algún día lo atraparían, además de haber confesado que apuñaló a una mujer con un picahielo. Él terminó la llamada diciendo que se entregaría a sí mismo, pero eso nunca pasó.



Paul ahogó a su tercer víctima y también llamó a las autoridades para confesar lo que hizo, pero como las llamadas eran muy cortas, la policía no podía rastrear su ubicación, por lo que los investigadores no tenían ni una pista sobre el perpetrador de la vos llorosa.

Cuando Stephani asesinó a su última víctima, una enfermera de 40 años, llamó de nuevo a las autoridades, sin embargo esta vez no confesó ese crimen, sino que recordó cómo había matado a su primera víctima, a la que apuñaló alrededor de 40 veces. Al igual que las llamadas anteriores, Paul estaba llorando.

No fue hasta 1982 cuando intentó asesinar a una prostituta con un picahielo que un hombre intervino porque escuchó gritos y ambos lograron herir a Paul, por lo que tuvo que pedir ayuda médica y los policías lo asociaron con el misterioso hombre que llamaba llorando, sin embargo, por falta de pruebas, él no fue juzgado por el asesinato de la mujer que ahogó.



Según los testimonios de su ex esposa, su hermana y una mujer con la que vivía, las tres vieron factible que él era quien cometió esos crímenes y realizó las llamadas y tras un juicio, Stpehani fue condenado a 40 años de prisión. Paul Stefani murió de cáncer en 1998 y es recordado por su apodo, El asesino de las voz llorosa y por las tenebrosas llamadas en las que lloraba.



Se desconocen las razones exactas por las que llamaba, aunque no era el primero en hacerlo, la mayoría de las veces, cuando un asesino llama a la policía, es para tener un aumento de ego y casi nunca confesaban sus crímenes, por lo que los motivos de Paul Stefani aún son misterio.

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